En un principio iba a titular esta entrada Un Rey con un par, pero como no sé si eso se puede decir sobre el Rey lo he cambiado (por muy español y muy castrense de la expresión, mejor no caldear más el ambiente).
Durante la 17ª cumbre Iberoamericana celebrada esta semana pasada, Hugo Chávez, presidente de Venezuela desde 1999, dirigió al expresidente español José María Aznar unas calificaciones que, dado que fue elegido por el pueblo español, indirectamente dirigió a los españoles.
Dado el tono de estas calificaciones y el hecho de que no permitía al actual presidente José Luis Rodríguez Zapatero hacer uso de la palabra, el Rey de España Don Juan Carlos hizo lo que muchos de los que estaban siguiendo la Cumbre esperaban que alguien hiciera: mandó callar a Chávez.
Quizás no fuera la forma más adecuada, y quizás no fue la persona indicada, pero lo cierto es que lo hizo. Y muchos españoles aplauden su acción.
He de decir desde aquí que no me considero ni monárquica ni republicana (realmente no me importa si España es monarquía o no, no me meto en eso), pero desde que vi estas imágenes me siento un poco más respaldada por el Rey (ya me sentía respaldada, dada la historia en España y las veces que Don Juan Carlos ha dado la cara por las libertades de los españoles).
Y es que, con cosas así, una ve que Su Rey (con mayúsculas, con Grandes Mayúsculas) está del lado de los españoles, defendiéndolos de las agresiones del tipo que sea y vengan de donde vengan.
Y para remarcar su posición, Nuestro Querido Don Juan Carlos abandonó la mesa de diálogo cuando el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega dijo, porque no insinuó, que la embajada de España había intentado evitar el triunfo del Frente Sandinista de Liberación Nacional, del que es líder.
Sin más, sólo me queda una cosa por añadir: ¡VIVA EL REY DE ESPAÑA, UN REY DE LOS ESPAÑOLES Y POR LOS ESPAÑOLES!