Estoy de exámenes. Estrés total. Pero no por los exámenes en sí: soy de las que piensan que en el examen no tienes motivo para ponerte nerviosa: o te lo sabes o no te lo sabes. Mi problema está en el momento de antes.
Esta mañana me he levantado para ir al examen y nada más poner el primer pie en el suelo, me he echado a llorar.
Mientras estaba lavándome, lloraba.
Mientras intentaba desayunar, lloraba.
Mientras me vestía, lloraba.
10 minutos antes de que tuviera que irme, entre lágrimas, me he dado cuenta de que no quería ir.
Pero he ido.
He ajustado el tiempo todo lo que he podido, pero aún así he llegado 5 minutos antes del nombramiento. Han sido los 5 minutos más largos de mi vida. Cada 2x3 pensaba que me iba a poner a vomitar o, peor, que me iba a ir corriedo.
Pero he aguantado.
El examen no sé si estará aprobado (creo que sí

), pero yo he ido y he aguantado.
Un aplauso por mí.